
La carrera Buff Eternal Running es única en su especie. Pero no sólo por la fecha en que se celebró (el domingo 11 de diciembre a las 9 de la mañana) sino por la singularidad de las pruebas que debían realizar los participantes.
Durante 10 km de carrera a campo abierto, los más de 2.000 participantes (que iban disfrazados), debían superar unos obstáculos muy particulares: charcos de barro, contenedores de agua, hilados con pinchos, espuma, fuertes desniveles, e incluso una riera llena de agua.
Aún así los participantes encararon la carrera con muchos ánimos.
La carrera fue en Igualada y lo organizaba la empresa Buff.